Cristo, emocionado al término del partido. / PACO DÍAZ

Playoff de ascenso a Segunda RFEF

Cristo lleva al Llerenense a la final

Un tanto del de Pueblonuevo da la victoria al cuadro de Luismi ante el Moralo en un choque muy intenso y competido

RAÚL PEÑA ALMENDRALEJO

El Llerenense cabalgó a lomos de Cristo para meterse en la finalísima por el ascenso a Segunda RFEF. El de Pueblonuevo del Guadiana marcó el tanto que permite a los de Luismi llevarse la final regional y jugar por subir de categoría. El Moralo se queda con la miel en los labios después de una temporada en la que quedaron segundos en liga, pero que no pudieron ponerle el broche del ascenso.

Y es que Cristo y el Llerenense no se lo permitieron. El delantero es patrimonio de nuestro fútbol, colecciona ascensos y, lo mejor de todo, no se le acaba el hambre. Su gol llena de ilusión a Llerena, que sigue soñando con un ascenso que se veía lejos antes de la llegada de Luismi al banquillo, pero que ahora está a un solo partido.

La primera nota positiva de la tarde estuvo en las gradas. Las dos aficiones llegaron a Almendralejo con las pilas cargadas y las ganas de aportar a sus equipos el aliento necesario para desequilibrar la balanza a su favor. Desde antes de comenzar el choque, en los aledaños del Francisco de la Hera, ya se hicieron notar. La llegada de los autobuses estuvo acompañada de cánticos de apoyo a los jugadores. La final regional se comenzó a jugar mucho antes del pitido inicial.

Y el partido comenzó como en la grada. La igualdad era absoluta, pero era el Moralo el equipo que tenía más control de balón y más intención a la hora de buscar la meta rival. Pero en términos globales el partido estaba más que igualado. Las ocasiones se hacían de rogar y los porteros apenas tuvieron que aparecer en los primeros 45 minutos.

La partida de ajedrez entre José Antonio Ruiz y Luismi acabó en tablas en el primer acto del choque. Las altas temperaturas y el estado del césped –mejor que en las semifinales, pero algo seco– no permitían que el juego fluyese y que los aficionados se guardasen algo en la memoria de todo lo que estaban viendo.

A menos de diez minutos para el descanso el partido pudo romperse y no fue por un gol. Junior se jugó la tarjeta roja directa en una trifulca tras una falta. El extremo del Moralo le lanzó un cabezazo a Diego Cabezola, pero Broncano Suárez resolvió la papeleta con una amarilla a cada jugador y otra para Fran Delma.

Y cuando la primera mitad estaba ya acabando, llegó la ocasión más clara del choque hasta el momento. Buben se plantó ante Delma y le regateó con facilidad. El habilidoso delantero moralo no pudo impactar bien con el cuero al escorarse en exceso cuando tenía la portería vacía.

Reanudación con polémica

La segunda parte comenzó de nuevo con una jugada muy polémica y con otra decisión del colegiado que encendió a la afición del Llerenense. Junior, que tenía amarilla de la tangana de la primera mitad, hizo una falta por detrás, pero no vio la segunda cartulina que hubiese supuesto la expulsión. El jugador se resignó mientras Broncano Suárez se llevaba la mano al bolsillo, pero el árbitro finalmente no se la mostró y Junior se salvó. José Antonio Ruiz no dudó ni un momento y sustituyó al atacante para evitar males mayores.

Esa acción cambió el choque. La intensidad se elevó hasta límites insospechados. Los decibelios en la Tribuna del Francisco de la Hera aumentaron considerablemente con las protestas de toda la afición del Llerenense. La final regional marchaba por unos derroteros que iban a llevar el partido hasta los límites del reglamento. El choque se terminó de calentar con la expulsión de Luismi por protestar un fuera de juego de Chema.

Las ocasiones y los goles no se dejaban ver por el Francisco de la Hera, pero eso no impedía que el partido fuese entretenido, con mucha intensidad y con la incertidumbre del resultado. La prórroga se veía cada vez más cerca, pero el Llerenense no quería jugar más minutos de los 90 y se vino arriba. El Moralo dio un obligado paso atrás por el ímpetu del rival y el último cuarto de hora se avecinaba apasionante.

Y tanto que lo fue. 'Mr. ascensos' lo volvió a hacer. Cristo prolongó su relación con las fases de ascenso y puso al Llerenense por delante a poco más de diez minutos para el final. El de Pueblonuevo del Guadiana es sinónimo de gol. Le da igual la edad, le da lo mismo la condición física, el 'ratón' de Pueblonuevo nunca falla a su cita. El delantero recibió dentro del área un pase de Chema para controlar, marcar con un tiro cruzado y llevar la alegría a la zona donde estaban los aficionados del Llerenense. Tras el pitido final el júbilo se trasladó del césped a la grada y viceversa. Los jugadores celebraban la victoria sobre el terreno de juego y la afición hacía lo propio en las gradas. El Llerenense se proclamó como campeón del playoff regional y ahora solo le falta la guinda al pastel con el ascenso.