Dani Lara, durante la final ante el Guadalupe. / P.D.

Dani Lara, una vida con el Campiña

El jugador llerenense disputó el pasado sábado el último partido de su carrera en la final del Trofeo Diputación de Badajoz celebrada en Llerena

Paco Díaz
PACO DÍAZ

Prácticamente 20 años más tarde, Dani Lara abandona la práctica del baloncesto. A pesar de que aún no ha alcanzado la treintena de edad, Lara ha tenido una extensa carrera, jugando la mayoría de sus años en activo en el CB Campiña Sur, pero también en el CB Maimona y CB Villafranca, donde consiguió el año pasado su único Trofeo Diputación de Badajoz.

A lo largo de su trayectoria, además, ha participado en Primera División Nacional y Trofeo Diputación de Badajoz, competición en la que ha disputado cinco finales (tres con el Campiña y dos con el Villafranca) y que ha ganado en una ocasión.

Una despedida en casa

El pasado sábado, Lara dijo adiós en un escenario inmejorable: la final del Trofeo Diputación de Badajoz en un Pabellón Municipal 'Alberto Pérez Muñoz' de Llerena lleno hasta la bandera. A pesar de la derrota ante un durísimo rival como el Guadalupe, todo lo que quedaba en el ambiente era alegría por el momento vivido.

En los instantes finales del encuentro, Angelín, entrenador del CB Campiña Sur, sacó a Lara de la pista y pidió tiempo muerto para que este pudiera despedirse de la afición y de los compañeros. «Al principio estaba súper feliz, súper contento por el pabellón, que estaba increíble. Había muchísimas personas. A la hora de salir, de despedirme, vi a todos los compañeros y toda la grada en pie. Cuando llegué al banquillo, las emociones te pueden, te acuerdas de todo lo que ha pasado y salen las lágrimas. Mías, de mis compañeros y de la grada, que ha vivido los momentos que he tenido a lo largo de mi carrera deportiva en Llerena», expresa con emoción. «En ese momento, me acordé de toda esa gente que ha pasado por mi vida, con la que he compartido la pista de baloncesto. Se te pasa todo por la cabeza. Fue algo muy emotivo y estoy agradecido y feliz», añade.

P.D.

El futuro de Lara y el Campiña

Ahora, tras toda una carrera, el llerenense ha decidido dejar el baloncesto en activo para centrarse en sus nuevos proyectos. «No voy a tener tiempo para jugar al baloncesto. Soy una persona muy comprometida. Si juego, quiero presentarme en todos los entrenamientos y ganarme mi sitio el día del partido. No me gustaría no ir a entrenar o ir al partido que me dé la gana. Eso no lo veo serio», explica.

A pesar de ello, cree que seguirá «yendo a entrenar con los compañeros cuando pueda» y no descarta al 100% volver a jugar. «No sé. Como nunca he estado sin jugar, no sé qué me va a suponer estar parado la temporada que viene. Luego, será cuestión de valorarlo todo», señala.

Ahora, Dani Lara, que también ha ejercido como ayudante técnico del equipo sénior y entrena junto con Manuel Robina a los benjamines, declara que intentará seguir ayudando al club. «Si puedo echar una mano en una categoría superior como ayudante, técnico o incluso en labores de secretaría, pues lo hago sin problemas. Además, sé que les hace falta, porque un equipo humano, altruista totalmente, necesita siempre gente que quiera colaborar y participar y ahí voy a estar yo para todo eso».

Además, cree que el futuro del club, a pesar de la humildad del mismo, es prometedor. «Nosotros formamos jugadores, pero, sobre todo, formamos personas. Lo que el club pretende es que se disfrute con el baloncesto, que la gente lo conozca, que haya cantera y que los niños jueguen y hagan deporte, en una situación en la que cada vez se hace menos. Con nosotros ya lo hicieron en su momento y es hora de que nosotros hagamos lo mismo con las generaciones que vienen, El club cada vez va a mejor. El campus de baloncesto atrae a mucha gente. El lleno del otro día en el pabellón, que a la gente le guste este deporte y que lo quiera practicar…Es un lujo», desarrolla Lara.

«Agradezco a todo el mundo que nos dieran una final espectacular y un baloncesto en Llerena que hacía muchos años que no se vivía», manifiesta. Finalmente, el ya exjugador agradece, concretamente, «a la afición», a sus «compañeros, entrenadores, a todo el club y al Ayuntamiento y la Concejalía de Deportes» su papel en la celebración de esa especial final en Llerena con la que ha puesto punto final a su carrera.