Clientes abanicándose en una terraza de Badajoz. / Casimiro moreno

Ola de calor La hostelería extremeña pide cerrar una hora más tarde porque tiene las terrazas vacías

La ola de calor retrasa la llegada de los clientes, lo que afecta a su actividad

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA Badajoz

La hostelería extremeña quiere que la Junta de Extremadura les permita cerrar una hora más tarde porque la ola de calor que desde el sábado azota la región les resta horas de trabajo en las terrazas.

A través de Fexbares (la federación extremeña de bares y restaurantes creada en plena pandemia), le han solicitado por carta al presidente de la Junta de Extremadura y a la Dirección General de Emergencia, Protección Civil e Interior (que es la competente en cuestión de los horarios que regulan la actividad de la hostelería) que les permita alargar su actividad una hora más, hasta las 2.30 de la madrugada en el horario de verano, ya en vigor.

El motivo es que las altas temperaturas les dejan vacías las terrazas hasta bien entrada la noche, por lo que en la práctica tienen menos horas para hacer caja. «Parece que es una medida procedente que nos permitan prolongar el cierre porque con el calor la gente no sale de casa antes de las diez y media o las once de la noche», argumenta José María Pérez, portavoz de Fexbares.

Rehuyen del interior

Pérez explica que aunque los locales de hostelería están aclimatados, la pandemia ha cambiado los pautas de los clientes que rehuyen de los interiores y buscan la ventilación natural de los veladores. «Aunque tengamos aire acondicionado dentro, la gente quiere estar en la terraza», confirma.

El portavoz de la plataforma argumenta además que los bares que antes cierran son los extremeños, ya que en comunidades como Andalucía, Castilla y León o Castilla-La Mancha, la hostelería está abierta hasta más tarde, cuando el clima es muy similar. Por todo ello, han solicitado que les permitan alargar una hora el cierre, que sirva para compensar el arranque tardío en el servicio de cenas.

La petición de los bares llega con la primera ola de calor del año, que anticipa un verano tórrido en la región. Extremadura lleva superando los 40 grados de máxima y los 20 grados de mínima desde hace cuatro días y la previsión es que se mantengan estas temperaturas hasta el miércoles.

Si bien las horas de centrales del día, de 12 a 18 horas, son las que hay que evitar con temperaturas altas, pero en un episodio como el actual donde el mercurio llega a marcar registros extrememos, el calor sofocante no empieza a remitir hasta bien entrada la noche.

Este es el motivo por el que los veladores no empiezan a funcionar hasta pasadas las diez de la noche, lo que retrasa el servicio de cenas y restringe en más de una hora la actividad hostelera de la región.