El Llerenense sigue en las trincheras

El Llerenense sigue en las trincheras

El conjunto local trata de afianzar su permanencia en tercera división

Manuel Toro
MANUEL TORO

Nadie dijo que sería fácil. Nadie predijo una temporada sin complicaciones. Y nadie se equivocaba. Cuando el Llerenense subió a tercera división, tras más de dos décadas a la sombra, la afición y jugadores proyectaron una ilusión palpable y racional, porque lo que quedaba por delante era un año complicado, pero apasionante.

Y en pleno marzo, tras veintisiete partidos disputados, lo único que sorprende es la competencia desmesurada de una liga que se divide en dos clasificaciones, en la que curiosamente marcan el corte nuestros vecinos azuagueños con 34 puntos en octava posición. Tras ellos, el Diocesano seguidos de 4 puntos que separan al décimo del décimo octavo.

¿Cómo queda la situación para el Llerenense? Pues situados en esa 'segunda liga', como califican internamente desde la propia tercera división. Los de Enrique Freire se sitúan a jueves 7 de marzo en decimoséptima posición con 27 puntos, y a tres días de enfrentarse al Extremadura B, sexto en la tabla.

Los locales llevan hasta el momento un conjunto de resultados intermitentes, donde sin ir más lejos, solo hay que observar los resultados de los últimos encuentros: derrota (Calamonte), victoria (Pueblonuevo), derrota (Racing Valverdeño), derrota (Aceuchal), derrota (Mérida) y victoria (Coria).

Los partidos fuera de casa se atragantan, echando la vista atrás para encontrar la prueba con tan solo una victoria a domicilio remontándonos al 23 de septiembre en la quinta jornada de liga ante al Aceuchal.

En casa, la tónica es otra. Bien es cierto que se han perdido partidos, pero también que todo conjunto que visita el Fernando Robina necesita sudar la camiseta de lo lindo. El Llerenense siempre se presenta ante su afición con garra y fuerza, hasta el punto de que la injusticia del fútbol le arrebatara partidos en el último minuto contra el Valdelacalzada o el Jerez.

La clasificación arroja un total de 8 victorias, 3 empates y 16 derrotas, con eso sí, ojo al dato, 53 goles en contra, el tercer equipo más goleado de esta liga, tal vez algo que que se necesite mirar. Aunque es verdad que muchos aficionados acusan la falta de resultados a la pólvora mojada, argumentos que se quedan en el tintero tras ver unas estadísticas que no les avalan: 29 goles a favor, que les sitúan como decimosegundo equipo más goleador, empatados con el Racing Valverdeño. Tal vez sea la efectividad, y no los goles, cosas muy diferentes, el problema de los de Freire.

Los próximos encuentros más allá de esta semana del Llerenense los llevarán a Valdelacalzada, a jugar en casa frente al Diocesano, a Olivenza y Jerez a domicilio y a recibir al Castuera. El objetivo se trata de una revulsión, sobre todo en casa, para afianzar la permanencia es perfectamente asequible, y tanto afición como jugadores lo tienen claro: conjurarse con el objetivo de remar juntos.