Entrada al centro de Salud de Llerena en el que ha sido agredido un médico.

Un médico sufre una agresión en el centro de Salud de Llerena

El doctor, relata el SES, fue golpeado en el mentón después de ser zarandeado por un paciente que acudía a Urgencias en la tarde del lunes

REDACCIÓN HOY LLERENA
REDACCIÓN HOY LLERENA

Una nueva agresión a un sanitario en Extremadura. El consejero de Sanidad, José María Vergeles, denunciaba esta mañana en redes sociales el ataque sufrido por un médico de guardia en el centro de Salud de Llerena, una información que fue trasladada por el Colegio de Médicos de Badajoz después de conocer el caso por parte del facultativo que sufrió este altercado.

Un paciente acudió el pasado lunes, 3 de enero, sobre las 16.35 horas al Centro de Salud de Llerena, lugar donde se encontraba el médico en cuestión, para ser atendido en Urgencias. Allí, según explica el Servicio Extremeño de Salud (SES), el doctor fue zarandeado por el mismo y posteriormente recibió un puñetazo en el mentón que le produjo un eritema. Desde la Consejería de Sanidad apuntan también que el «facultativo agredido pudo esquivar algunos golpes». Sin embargo, a pesar de contar con lesiones, el médico ha seguido trabajando tras la agresión. Su compañero de guardia, que estaba presente en el momento del altercado, sufrió un ataque de ansiedad. Ante estos hechos, el SES ha interpuesto una denuncia ante la Guardia Civil, que está instruyendo el atestado.

«Hemos pasado de los aplausos a los guantazos a los sanitarios»

“Fue una situación con una agresividad física y verbal tremenda. Una agresión en toda regla delictiva”. Así ha descrito la situación Pedro Hidalgo, presidente del Colegio de Médicos de Badajoz, institución que “va a dar amparo” al facultativo. “Hemos pasado de los aplausos a los guantazos a los sanitarios. Es una situación kafkiana, porque cuando la agresividad entra por la puerta, la confianza sale por la ventana. Nunca pensamos llegar a una situación como esta. Cuando haya algún motivo de queja, hay otros canales para que nos demanden, nos denuncien o se quejen, pero la agresión es algo impensable. Tenemos que tener tolerancia cero frente a la agresión, porque no agredes a un médico, agredes a toda la profesión”, ha añadido Hidalgo, quien ha expresado su malestar y rechazo hacia los ataques que distintos médicos de la región han estado sufriendo en las últimas fechas.

Policía sanitaria

El SES anunció el pasado mes que pondrá en marcha una actualización de la estrategia frente a las agresiones sanitarias, ante los últimos casos que se han dado en esta comunidad autónoma.

Se trata de establecer mecanismos para reducir el número de agresiones de pacientes a profesionales de la salud y para ello cuentan con una figura que se denomina policía sanitaria.

Está implantada desde el año 2017, cuando se crea la figura del Interlocutor Policial Nacional Sanitario y, a nivel provincial, la del Interlocutor Policial Territorial Sanitario.

Su pretensión no es solo la de erradicar este tipo de agresiones, sino también otras actividades criminales que puedan darse en los centros sanitarios, en estrecha colaboración con la seguridad privada.

El anuncio llegó justo después de que la policía tuviera que intervenir en el cribado masivo que hubo en Cáceres. Allí varias personas increparon a los sanitarios porque no pudieron acceder a hacerse las pruebas ante la afluencia de público, que desbordó las previsiones del SES.

Casos recientes

En el último mes se han producido varias agresiones. La última fue en el centro de salud de Navalmoral de la Mata el pasado 9 de diciembre. Tal y como explicó Javier Sánchez, director médico de Atención Primaria del área de salud, «hubo una agresión a uno de los médicos del centro de salud». Detalló que «un paciente que dijo que no estaba de acuerdo con la atención dispensada a su hijo, sin mediar palabra, le derribó de un puñetazo y lo pateó en el suelo. Se presentó la correspondiente denuncia en la Guardia Civil».

Y la semana anterior, dos médicos del centro de salud de San Roque de Almendralejo fueron también agredidos física y verbalmente.