Silo de Llerena. / P. D.

El silo de Llerena, en venta por 188.356 euros

Está ubicado en la calle Miguel Sánchez y tiene 3.341 metros

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ha puesto a la venta 22 silos de su red básica de almacenamiento público, situadas en las provincias de Badajoz, Burgos, Granada, Huesca, León, Madrid, Segovia, Soria, Valladolid y Zaragoza, mediante el procedimiento de subasta al alza con presentación de ofertas en sobre cerrado, según publica este lunes el Boletín Oficial del Estado (BOE).

En el caso de Badajoz, se ha puesto el silo situado en Llerena, ubicado concretamentae en la calle Miguel Sánchez. Este ocupa 3.341 metros y saldrá por 188.356 euros.

Por otra parte, en la misma provincia, también están a la venta los silos de las localidades de Azuaga y Don Benito. La licitación de Azuaga sale a un precio inicial de 221.424 euros, tiene una superficie de 8.651 metros cuadrados, y está situado en la avenida de la Estación, número 136. El silo de Don Benito está en la avenida de la Constitución, tiene 5,521 metros y sale por 274.557 euros.

De esta forma, el Ministerio de Agricultura quiere intentar una operación imposible desde hace casi una década: desprenderse de antiguos silos extremeños, pertenecientes a lo que fue la red básica de almacenamiento público del Estado. Como publicó HOY en abril, sacó un concurso con el objetivo de que una empresa realizara una nueva tasación de cinco de ellos en Extremadura. Se buscaba que los valorara «distinguiendo el valor del suelo y valor del vuelo, y valor de mercado de cada unidad de almacenamiento».

En el fondo, lo que se pretendía es poder sacarlos otra vez a subasta pero a un menor precio que en otras ocasiones. Las dos últimas fueron en 2018 y el pasado 2021. Subastas que quedaron desiertas. Los antiguos edificios de almacenamientos de grano que se pretenden enajenar eran los de Azuaga, Llerena, Don Benito, Cáceres y Badajoz. Ahora salen a concurso los tres primeros

Los silos han sido fundamentales en épocas pasadas para garantizar el suministro de cereales. No solo para, desde la Administración, regular el precio del pan, por ejemplo, sino para garantizar el abastecimiento a toda la población en tiempos de cosechas desastrosas por sequías.

En España, a partir de la década de 1940, se puso en marcha el Servicio Nacional de Trigo. Se empezaron a construir centenares de silos de almacenamiento en las comarcas de todo el territorio extremeño. Pero a partir de la década de 1980 fue, sobre todo, cuando cayeron en desuso por un doble motivo. De un lado, político. En 1984, para entrar a formar parte de la Unión Europa, la Comisión Europea exigió a nuestro país que fuera desmontada la intervención estatal en los cereales. De otra parte, un motivo agrícola: la superficie de cereales comenzó a caer drásticamente en la región para dar paso a miles de hectáreas para cultivos de regadío.

Entonces, el Gobierno central se los cedió a las comunidades autónomas, aunque durante el Gobierno de Mariano Rajoy los recuperó para intentar sacar ingresos por sus ventas. Así el Estado recuperó la titularidad de 17 silos extremeños.

Algunos de ellos sí han encontrado comprador (los casos de los de Mérida, Montijo y Villafranca de los Barros, estos dos últimos adquiridos por empresas agrícolas) o un nuevo dueño público, los ayuntamientos. Algunos consistorios los destinaron a albergar el espacio para la creación joven, como sucedió en Jerez de los Caballeros y Coria.

Sin embargo, el Ministerio de Agricultura no ha logrado «colocar» los antiguos silos de dos municipios, Llerena y Azuaga, de la gran comarca cerealista de Extremadura como es la Campiña Sur. Y otro en la cabecera de las Vegas Altas, el de Don Benito.

Aparte de los antiguos silos de Badajoz y Cáceres, el Ministerio de Agricultura es titular de otros antiguos almacenes que no han sido adquiridos todavía como los de Trujillo y Abertura, ambos en la provincia cacereña.

El periodo para la presentación de ofertas de esta última puja comenzará este martes, 13 de septiembre, y finalizará el 20 de octubre de 2022. Está previsto que la subasta se celebre el próximo 3 de noviembre, en la sede del FEGA.

El proceso se regirá por un pliego de condiciones particulares, que se podrá consultar en la sede del FEGA y en su página web (www.fega.es). Para participar en ella será necesario, entre otros requisitos, constituir una garantía por el 5% del precio de tasación.

Se prevé la celebración de hasta cuatro subastas para cada silo, con un porcentaje de reducción del precio de salida de una subasta a otra.

Los adjudicatarios tendrán la posibilidad de aplazar hasta un máximo de 10 años el pago, en cuyo caso el primero de los pagos será de al menos un 10 % del precio de adjudicación.